Para conmemorar el décimo aniversario del debut de Andrés Iniesta con el Barcelona, el mediocampista usó la banda de capitán en el juego por la Copa del Rey contra el Deportivo Alavés (de la Segunda División B). En el minuto 51, con el Barça ya adelante 1-0 en el marcador con un gol de David Villa, Iniesta casualmente lanzó un tiro espectacular que se metió en la esquina superior del arco convirtiendo el segundo de los tres goles de su equipo. Pero mientras Iniesta estaba viviendo un momento especial, el arquero José Manuel Pinto era golpeado en la cabeza con un sándwich. Una serie de objetos fueron lanzados a Pinto desde las tribunas y según Marca, el árbitro reportó que Pinto fue golpeado con “los restos de un emparedado”. Debido a que Pinto ha tenido pocas oportunidades para jugar como titular, se aguantó el dolor y terminó el partido.