Según una experta en metafísica, después del 21 de diciembre podríamos entrar en otra dimensión.


El ciclo de 26.000 años que termina es uno que nos acompaña a cruzar el puente hacia una vida más bien entendida, más sana.  El mundo no terminará.  Dejaremos atrás la tercera dimensión (que significa "ver para creer" – height, width and depth), y entraremos en la cuarta y quinta, en las cuales nos daremos cuenta que hay que "creer para entonces ver". Al reconocer que somos creadores y que, conscientemente, juntos podemos hacer un nuevo mundo de armonía y bienestar.

El porqué de los fenómenos climáticos

Esta terminación de un ciclo y comienzo de otro es como cumplir años.  Uno no cambia de la noche a la mañana porque ahora tiene 37 y ya no 36.  La madurez es gradual (a nivel personal y global).  Pero al dejar atrás una edad colectiva, conlleva ciertas responsabilidades, pues debemos aplicar lo que ya hemos aprendido.  Ahora nos toca abrir la mente al decir "quiero saber más", y ser una mejor persona.

Los Mayas sabían que lo que sucedería al terminar este ciclo y comenzar otro, dependía de qué tan rápido nosotros despertaríamos, es decir, qué tan rápido haríamos cambios personales.

Todo dependería de cómo entramos en nuestro futuro.  ¿Tenemos resistencia en nuestras vidas personales? ¿Hemos logrado aprender de nuestras experiencias llevando la lección mas allá del resentimiento y la agresión, y hacia el perdón?  Si es así, a nivel planetario, los cambios terrenales serán mínimos. Pero si como humanidad no hemos logrado este requisito, entonces serán necesarios cambios abruptos, como los que ya han sucedido: los terremotos, inundaciones, fuegos, agresión individual y masiva.

Las desarmonías planetarias serían relativas a nuestra propia desarmonía personal.  ¿Y qué tienen que ver los cambios terrenales con nuestra evolución?  Como todo es vibratorio, todo está conectado, somos parte del cosmos e interactuamos con él y con la Madre Tierra.

El Apocalipsis

En las profecías dicen que nuestros gobiernos y religiones (como organizaciones) no nos llevan a la "verdad" espiritual.  Además de predicciones de desastres naturales, dicen que los recursos serían escasos, que la gente sentiría temor y que la era terminaría con fuegos.

Estos fuegos han de suceder si los científicos hacen lo que planean, que es que durante la alineación de los planetas el día 21, buscarían acelerar partículas energéticas para encontrar la antimateria. Esto causaría que de la Tierra salgan chorros de fuego, posiblemente los predichos en las profecías.  Pero los Mayas de hoy en día han creado instrumentos de "de-aceleración" de estas partículas, así es que veremos cómo todo se manifestará.

Apocalipsis significa en griego "levantar el velo".  Es la revelación de que la humanidad está vestida de una era dominada por falsedad y los conceptos erróneos.  El velo se ha de levantar en este nuevo ciclo, y veremos quiénes somos verdaderamente y cómo vivir desde el corazón.  Lo que sí sabemos, es que todo es parte de un gran acontecimiento que nos llevará a un mejor mundo.